lunes, 24 de junio de 2019

Grandes inventos del mundo animal

El sistema de insonorización

Hay ocasiones en las que se agradecería bajarle el volumen al mundo. ¿Te imaginas que en las salas de cine estuvieras escuchando, además de tu película, las de las salas de al lado? ¿Y quién no ha tenido un vecino que practica con el acordeón a horas intempestivas (basado en hechos reales)? Para eso se han inventado revestimientos especiales que impiden que el sonido se transmita más allá de las paredes de un recinto. Algunos de ellos a lo mejor ya los has visto: tienen pinta de cartones de huevos, con muchos entrantes y salientes.

Pero ¿en realidad hemos "inventado" este sistema? Porque las rapaces nocturnas (búhos, lechuzas, cárabos, mochuelos...) llevan usándolo la tira de tiempo. Ellas tienen unas plumas que poseen una "pelusilla" (en realidad son microbarbas en las barbas de cada pluma) que amortiguan el sonido al volar, lo cual resulta muy útil cuando cazas a tu presa por la noche. Así, un búho que se abalance sobre un ratón o un conejo no emitirá ningún ruido al acercarse, como un auténtico ninja ¡Qué miedo!








viernes, 14 de junio de 2019

El laboratorio de Watson

Agua dulce, agua salada

El experimento que os traemos hoy es muy sencillito, pero muy vistoso, por lo que asombrará a los más peques de la casa, que de paso aprenderán un poquito sobre el Principio de Arquímedes...

Qué necesitamos

* Agua
* Sal
* Colorante
* Un recipiente transparente
* Una cubitera

Cómo se hace

Por un lado, preparamos algo de agua en la que mezclaremos el colorante, de tal forma que tengamos agua coloreada (vale el colorante alimentario, por ejemplo). Con este agua llenamos la cubitera, y al congelador con ella.

Por otro lado, en el recipiente preparamos nuestro simulacro de agua de mar, diluyendo bastante sal en ella (podemos echar sal y remover hasta que veamos que el agua no acepta más sal).

Cuando la primera remesa de agua esté congelada, la sacamos y echamos un cubito en el agua salada. Para que el efecto quede más visible, podemos sujetar el cubito al fondo "pisándolo" con un tenedor u otro cubierto. ¿Qué es lo que veremos? Que a medida que el cubito se derrita, veremos los hilillos de agua coloreada subir hacia la superficie, ya que, al ser menos densos que el agua salada, tienden a colocarse por encima de ésta. ¡Tachán!





lunes, 10 de junio de 2019

Un turista inesperado

Hace poco, en una de nuestras salidas al campo, descubrimos al llegar a casa que llevábamos con nosotros un acompañante inesperado. Una diminuta pero sibilina garrapata había hincado su hipostoma en nuestras carnes con el obvio objetivo de engordar... ¡Qué repelús!

Cuando esto suceda, no hay que intentar arrancar al artrópodo a las bravas, porque podemos encontrarnos con que rompemos su cuerpo y su cabeza se queda bajo nuestras carnes, con el riesgo de una infección. Lo correcto es echar en el sitio donde esté agarrada una gota de aceite o similar, para así bloquear sus orificios respiratorios, y obligar al animal a soltarse. Aún así, tendremos que tener mucho cuidado a la hora de extraerlo.

Y dado que somos como somos, no íbamos a tirar al bichito directamente a la basura... Hemos aprovechado y, con ayuda de una lupa binocular, tomado unas notas, que os dejamos aquí. Como suele decirse, "conoce a tu enemigo"...