jueves, 11 de octubre de 2012

Frases conCiencia

"Un hombre es como una fracción cuyo numerador corresponde a lo que él es, mientras que el denominador representa lo que él cree ser. Cuanto más grande es el denominador, más pequeña es la fracción".

León Tolstoi

martes, 9 de octubre de 2012

Edificios matemáticamente curiosos

Las matemáticas están por todos lados. Obviamente, resultaría impensable construir nuestras casas sin hacer cálculos sobre cuánto peso pueden soportar las vigas, pero algunos arquitectos han ido más allá y han hecho de sus obras auténticas maravillas matemáticas.

La casa de la integral (Toronto, Canadá)

Si conocéis las integrales, no os costará creer que se utilizaron en el diseño de este curvilíneo edificio, propiedad del violinista James Drewry Stewart.




Pabellón Endesa (Barcelona, España) 

La forma cúbica debió de parecerle aburrida al arquitecto, que empleó complicados algoritmos matemáticos para alterarla sin sacrificar la funcionalidad del edificio.






Pabellón Philips (Bruselas, Bélgica)

Fue diseñado con motivo de la exposición de 1958, a partir de seis paraboloides hiperbólicos asimétricos. Lamentablemente, fue demolido el 30 de enero del 1959.





Templo Moëbius (China)

 Está inspirado en la  célebre "Banda de Moëbius", un objeto matemático repleto de curiosidades propias, como el poseer solo una superficie ¡Como para perderse dentro!




Estos son solo algunos ejemplos; si queréis ver más, podéis visitar esta página.



martes, 2 de octubre de 2012

Las dudas de Crick

¿Por qué se produce un corte de digestión?

A todos nos han dicho alguna vez eso de "Espérate una hora y media (o dos horas) después de comer antes de meterte en el agua". Y nos daba rabia porque queríamos meternos ya en la piscina o la playa, y encima no nos explicaban qué era eso de "un corte de digestión". ¿Es cierto lo que nos dicen o es solo una leyenda urbana?



Pues es muy cierto, lo que pasa es que la mayoría de la gente no sabe realmente por qué se produce ni las consecuencias que puede tener. 

En primer lugar, el corte de digestión (o, en términos más científicos, también llamado hidrocución) se origina cuando nos exponemos a un cambio muy repentino de temperatura, como meterse en el agua después de haber estado comiendo un bocadillo al sol. Pero también puede suceder si estando calentitos en casa una tarde de invierno, salimos de repente a la calle sin abrigarnos. No es culpa directa del agua: si después de comer nos metiéramos en una de esas piscinas termales cuya agua incluso humea, es poco probable que sufriéramos  un corte de digestión. De igual manera, si la hora y media de después de comer la pasamos tostándonos al sol y luego nos tiramos de golpe a la piscina, tenemos bastante riesgo de pasar por sus desagradables consecuencias. Lo correcto es acostumbrar poco a poco al cuerpo a la nueva temperatura, mojándonos un poco en la ducha de la piscina, por ejemplo.

¿Por qué se produce? Cuando el cuerpo está caliente, los vasos sanguíneos están dilatados, y la sangre circula con facilidad. Pero ante un enfriamiento brusco, las venas y las arterias se encogen, reteniendo repentinamente la sangre. Esto puede ocasionar una falta de riego sanguíneo en el cerebro, acompañada de náuseas, mareos, sensación de vértigo y desmayos. Si a eso sumamos que durante la digestión buena parte del flujo sanguíneo está atareado en el tubo digestivo, la debilidad corporal y los síntomas antes descritos pueden ser bastante intensos.

No hay que tomárselo a la ligera. Una pérdida de consciencia en el agua puede ser fatal, o una caída repentina sin que nadie nos sujete puede causarnos heridas graves, dependiendo de dónde nos encontremos. Por no decir que padecer los síntomas de un corte de digestión no es en absoluto plato de buen gusto...