"Digo que cuatro son seis
y que seis son cuatro advierto.
Esto lo veréis tan cierto
como dos y dos son seis.
Y si bien no lo entendéis,
miradlo de otro modo
y veréis son cinco todos
como dos y dos son seis."
¿Cómo puede ser posible esto? Se trata de una vieja adivinanza de autor incierto. La solución la tenéis en el primer comentario de esta entrada ¡Pero no la miréis hasta haber intentado resolver el acertijo!