viernes, 22 de abril de 2016

Las dudas de Crick

¿Es peligroso comer algo que se ha caído al suelo?

Se suele decir que si se nos cae algo al suelo podemos comerlo con tranquilidad si lo recogemos antes de que pasen 10 segundos (o 6, según los autores), basándose en la explicación de que éste es el tiempo que necesitan los microorganismos para instalarse en la comida.

Bien, esto no es rigurosamente cierto, o por lo menos es matizable. depende de muchas cosas, entre las cuales está el estado de limpieza del suelo, el tipo de material que lo forme, el tipo de alimento de que estemos hablando o el grado de humedad. Un trozo de pan seco no acogerá microbios con la misma facilidad que una tostada con mantequilla y mermelada (que, como todos sabemos, siempre caen con la cara más inconveniente hacia abajo). De todas formas, aunque solo transcurran uno o dos segundos, es seguro que algunos microbios habrán conseguido pasar al alimento.

Aunque sabemos que hay personas muy escrupulosas, tampoco hay que alarmarse. Que pasen microorganismos a nuestra comida no quiere decir necesariamente que sean patógenos o peligrosos. Ahí es donde entra el grado de higiene del lugar donde se nos ha caído nuestra pieza de fruta o nuestro trozo de bocadillo. Ten en cuenta que luego estos invitados no deseados tendrán que pasar por un tratamiento desinfectante de saliva y otro de ácidos gástricos, así que, aunque no se trata de ir recogiendo comida del suelo continuamente, el riesgo es mucho menor del que nos pensamos.



¡Estamos de obras!

Pedimos disculpas a nuestros lectores por la escasa periodicidad de la que hacemos gala últimamente, pero estamos trabajando para dar un pequeño cambio de apariencia en nuestro Cajón de Ciencias, y eso nos consume un poco de tiempo. Os prometemos que a no mucho tardar volveremos a estar tan activos como siempre, trayéndoos material nuevo, curiosidades y muchas cosas más para aprender.






viernes, 15 de abril de 2016

Hazlo tú mismo

La manualidad que os proponemos hoy os va a sorprender seguro. Es muy facilita de hacer: solo tenéis que imprimir el siguiente patrón en cartulina para que quede más resistente, luego recortamos y lo doblamos y pegamos siguiendo las instrucciones. 




Cuando lo tengáis montado, miradlo desde cierta distancia y moveos a un lado y a otro ¡El dragón os seguirá con la mirada! Increíble, pero cierto ¡Comprobadlo en el siguiente vídeo!





Se trata de un ingenioso pasatiempo del genial Martin Gardner, basado en un efecto óptico llamado "anamorfosis": el cerebro interpreta la información visual del objeto de forma distinta según el ángulo en que esté mirando ¡No digáis que la ciencia no está llena de magia!