viernes, 8 de julio de 2022

Las dudas de Crick

¿Por qué son así las tormentas de verano?

Es posible que alguna te haya pillado en verano uno de esos chaparrones en los que de repente el cielo se pone negro, cae un montón de agua con fuerza y poco después todo se ha terminado. ¿Por qué se comportan así las tormentas de verano? ¿Qué tienen de especial?

Para empezar, tienes que entender que no todas las precipitaciones tienen el mismo origen. Aunque en el cole, cuando eres pequeño, te cuentan que "el agua se evapora, se condensa y luego llueve", lo cierto es que hay muchos tipos de "lluvia" porque hay muchas condiciones diferentes que pueden provocarlas.

Empecemos con una masa de aire, que, como es verano, se calienta, y bastante. El aire caliente es menos denso que el frío, y por eso sube, y si está muy caliente, sube muy rápido. Si esta masa de aire caliente topa con una de aire frío, se enfría de golpe, todo el agua que lleva se condensa, y la libera a lo bestia. Por eso las gotas caen muchas, rápido, con fuerza y un poco frías. De hecho, en las condiciones apropiadas puede incluso darse granizo. Pero aunque sean muy violentas, estas precipitaciones no duran mucho, así que si te pilla alguna sin paraguas, métete bajo techo y ten un poco de paciencia, que pasará pronto.

martes, 5 de julio de 2022

¿Os interesa la historia?

Entonces tenemos que recomendaros el canal de Raquel de La Morena, en el que con gran rigor se examinan un montón de personajes y sucesos históricos, desde Alejandro Magno hasta Jack el Destripador o Cervantes. Os dejamos de muestra uno dedicado a Mary Anning, una auténtica crack buscando fósiles ¡No te lo puedes perder!






viernes, 1 de julio de 2022

Deberes de verano: ¿sí o no?

Todos los finales de curso la misma cantinela. Los telediarios lanzan la "noticia" de manera recurrente, como si no hubiese otras cosas de las que ocuparse. ¿Y sabéis qué es lo peor? Que muy, muy poquitas veces sale opinando alguien del oficio. La imagen clásica es la de un padre/madre dando un veredicto sesudo sobre el asunto, o algún niño más o menos entusiasmado con la idea. ¿Por qué se les pregunta a ellos? ¿Es que acaso se pregunta al público general si deberían o no ponerse inyecciones? ¿Debería hacerse una encuesta sobre si las carreteras deberían tener o no señalización pintada en el asfalto?

Ya para empezar, esta es una pregunta que no tiene una única respuesta. Porque cada alumno es un mundo, y los hay que pueden iniciar el curso siguiente sin problemas después de dos meses sin tocar un libro, y los hay que necesitan ese recordatorio o estarán muy perdidos en septiembre. Tampoco el tipo de "deberes" tiene por qué ser el mismo para todos. Es algo que, en todo caso, tendría que considerar un profesional. Y recalcamos esta última palabra.

Pero lo peor es que este falso dilema parte de una premisa incorrecta: la de que los "deberes" son una especie de castigo. "Se pasan todo el curso trabajando" (algo que habría que comprobar) "es justo que descansen ahora". Se nos forma en la cabeza la imagen del niño encadenado a la mesa de su habitación mientras sus compañeros juegan en la piscina y el profesor lanza carcajadas maníacas por la cumplida venganza que se ha tomado sobre su alumno. Y lo peor es que muchos padres fomentan esta escena. ERROR. Las tareas de refuerzo y refresco de verano no se mandan como un castigo, sino como una preparación, y deberían ser abordadas con ganas ¡En el verano hay tiempo para todo! Los padres deberían ser los primeros en mostrar con su ejemplo que estudiar, leer y repasar es una actividad grata, que incluso puede hacerse en familia. Aunque claro, para eso deben sacar tiempo para sus hijos, que para eso lo son.

Así que toda esa estéril polémica exhibida en las noticias verano sí y verano también está equivocada en varias maneras: no tiene una única respuesta, la que haya tiene que venir de profesionales y la realización de tareas de refresco debe ser siempre vista como algo necesario y grato. Aprender, no lo olvidemos, es divertido.