miércoles, 26 de abril de 2017

¡Llegamos a Saturno!

La sonda Cassidy se aproxima a su gran final en Saturno. Desde que partiera en octubre de 1997, ha estado viajando por el Sistema Solar, aportando valiosísima información. En septiembre de 2017 terminará dejando de funcionar en la órbita de Saturno, pero habrá cumplido sobradamente su misión, tomando numerosas fotos del Señor de los Anillos, y de algunas de sus lunas, como Titán y Encélado, buscando incluso señales de presencia de vida. ¡Mucho ánimo, Cassidy!






miércoles, 19 de abril de 2017

El laboratorio de Watson

Haciendo una electrolisis casera

Agarraos, que hoy vamos a hacer algo grande. Vamos a obtener dos gases puros a partir de un líquido, usando electricidad. Eso precisamente es lo que significa "electrolisis": romper con electricidad. Vamos a romper moléculas de agua (H2O) para obtener moléculas de hidrógeno por un lado (H2) y de oxígeno por otro (O2). Como siempre, vamos a emplear material de lo más asequible.

Materiales

- Una cubeta o recipiente de plástico
- Dos chinchetas
- Dos trozos de cable
- Bicarbonato sódico
- Dos tubos de ensayo
- Una cucharilla
- Una pila de al menos 9 voltios

Cómo se hace

Clavamos las dos chinchetas en el fondo de la cubeta, de tal forma que las puntas queden hacia el interior. Pelamos los extremos de los dos pedazos de cable, y a cada chincheta sujetamos uno de los extremos de cada cable, dejando el otro libre.

Aparte, mezclamos dos o tres vasos de agua (depende del tamaño del recipiente) con tres cucharaditas de bicarbonato, y removemos bien. Después, echamos el agua en la cubeta. Tiene que haber suficiente para cubrir de sobra la punta de las dos chinchetas.

Repetimos la acción de mezclar agua con bicarbonato, pero esta vez la usamos para llenar los tubos de ensayo (pueden valer los que se dan en cualquier ambulatorio para la recogida de muestras, por ejemplo). Sería interesante que los dos tubos de ensayo fueran del mismo tamaño.

A continuación viene un paso que necesita un poco de destreza, porque hay que poner los tubos de ensayo dentro de la cubeta y boca abajo (uno rodeando cada chincheta) sin que se nos salga el agua. Para ello tapamos la boca del tubo con un dedo hasta que el extremo del tubo quede bajo el agua. Si lo veis difícil, ensayadlo primero solo con agua antes de hacer el experimento.

Cuando los dos tubos ya están colocados, ya habrá pasado la parte más laboriosa. Solo nos queda conectar los extremos libres de los dos cables, uno a cada polo de la pila. De inmediato, la electricidad empezará a circular, y veréis pequeñas columnas de burbujas en cada tubo.

Qué sucede

El bicarbonato lo ponemos en el agua para facilitar la circulación de la corriente eléctrica, que es la que rompe las moléculas de agua. A medida que "destruimos" agua, se irá acumulando el gas resultante en la parte alta de cada tubo. Fíjate que hay uno de los dos tubos en el cual se forma más cantidad de gas (baja más rápido el nivel de agua). Es el tubo que contiene el hidrógeno, que cuando se disocia en su forma iónica se convierte en H+, y por lo tanto se acumulará en el tubo cuya chincheta esté conectada el polo negativo de la pila, mientras que el oxígeno, que se disocia como O2- (átomos de oxígeno con dos cargas negativas) se acumula en el polo positivo ¡Comprueba en tu cubeta que coincide!

Pero aún hay más. Si has sido cuidadoso, y mides cuántos centímetros de gas se han formado en cada tubo, debería salirte el doble de cantidad en el tubo del hidrógeno que en el del oxígeno ¡Porque en cada molécula de agua hay dos átomos de hidrógeno por cada uno de oxígeno!



domingo, 16 de abril de 2017

Grandes inventos del mundo animal

Los bolsillos
 
Ser un animal recolector y no tener dónde guardar lo que recoges puede ser un engorro. Desde luego, siempre viene bien tener un par de bolsillos donde guardar cualquier detalle, desde las llaves hasta un caramelo para la tos. Por desgracia, la historia ha perdido el nombre del primero al que se le ocurrió el añadir un bolsillo a un pantalón. Pero como en muchas otras cosas, la Naturaleza ya había previsto la eventualidad, y hay animales que se las han apañado para tener sus propios bolsillos.

Las abejas, infatigables recolectoras de polen, poseen en sus patas unas "cestas", llamadas corbículas, donde almacenan lo que recogen en cada flor. Mediante unos peines, arrastran el polen hacia estos sacos para poder transportarlo de vuelta a la colmena. De esta manera, en un solo viaje pueden cargar con mucho más polen del que podrían si tuvieran que llevarlo en la boca.










jueves, 13 de abril de 2017

¡Que no se hace así!

Cualquier profe de matemáticas se sentirá identificado con esta viñeta "retocada" que hemos encontrado en la red. No nos hemos podido resistir a publicarla...







lunes, 10 de abril de 2017

¡Seguimos en activo!

Nuestra web Cajón de Ciencias, sigue en activo.

Este mes hemos subido material nuevo, como enseñar a resolver circuitos, inecuaciones y aprender sobre los bioelementos.

Además, nuestras secciones de consejos, recomendaciones, curiosidades y humor con Tutorías Aparte. ¡No te lo puedes perder!





domingo, 19 de marzo de 2017

Un chiste con mucha química





Constelaciones muy dulces

Por si la astronomía no fuera ya bastante interesante, hoy os proponemos una forma para hacerla todavía más atractiva... y rica, muy rica. Con unas cuantas chuches y algunos palitos de chocolate, hemos dado vida a algunas constelaciones de nuestros cielos. Los más peques de la casa pueden empezar así a aprender las más sencillitas y fáciles de encontrar, o por lo menos pasar un rato entretenido montándolas ¡y luego comiéndoselas!








miércoles, 15 de marzo de 2017

Todo tiene un precio





El libro que encabeza esta entrada es más que recomendada lectura (¿qué libro de Asimov no lo es?). Nos lo hemos leído hace muy poco, y nos ha encantado. En pocas líneas, os diremos que la trama gira en torno  a un intento de asesinato aparentemente perpetrado por un robot ¡Pero eso es imposible, ya que las Tres Leyes de la Robótica incluidas en los circuitos de todo robot les impiden dañar a un ser humano!

Pero si esta novela de intriga y ciencia ficción da pie a esta entrada es por otro motivo que su bien hilado argumento. "Calibán" es también una reflexión sobre cómo un exceso de tecnología puede llegar a deshumanizar. En este futuro propuesto en el libro, la robótica ha avanzado tanto que la pobreza y la necesidad de trabajo han sido desterradas. Los seres humanos, sencillamente, no tienen que esforzarse por nada ni correr riesgos por nada, ya que los robots pueden hacerlo en su lugar. ¿Qué sentido tiene caminar o conducir si un robot te puede llevar, cargar un objeto si un robot lo puede hacer por ti, estudiar algo si la memoria del peor robot es superior a la del humano más aventajado? La situación llega al punto de que al exceso de robots se les destina a tareas sin sentido, como construir edificios para luego desmontarlos y volverlos a levantar.

Ojo, aunque seamos más de día de campo que de feria de informática, reconocemos las ventajas que los avances de la tecnología aportan. No estamos propugnando una vuelta a las cavernas. Pero sí creo que deberíamos detenernos a pensar, porque si algo enseña la vida, es que todo tiene un precio.

Día tras día, los medios de comunicación nos hablan de las bondades del nuevo móvil, de la nueva consola, del nuevo coche o el nuevo electrodoméstico. Y según salimos de la tienda - si nos han convencido para comprarlo - ya se está anunciando el siguiente modelo, más mejorado si cabe. Todo con el fin de hacer nuestra vida un poco más cómoda. ¿Cómo vamos a decir que semejante cosa es mala?

El problema es que ninguno de esos anuncios, nunca, nos habla de las desventajas de comprar el producto ¡Faltaría más, están intentando venderlo! Así que nos toca a nosotros el poner el puntillo crítico a la ecuación. Y creemos que debería tenerse siempre en mente, para empezar, que TODO TIENE UN PRECIO. Y obviamente no nos referimos al coste monetario.

Ganar una comodidad es ganar una dependencia. ¿Alguien cree que no es cierto? Pensemos cuánta gente de la que conocemos sería capaz de pasar con tranquilidad un día sin su móvil. Los más racionalistas empezarán a soltar una sarta de razones de las ventajas de estar comunicado. Y sin embargo, poco más de diez años atrás todos sobrevivíamos bastante bien sin móviles. Y por cierto ¿cuántas veces usamos el móvil para esas emergencias de las que hablamos para defender nuestra postura de que los móviles son necesarios? Siendo sinceros, el noventa y pico por ciento del uso que damos a los móviles a diario es un uso innecesario, al que no estamos dispuestos a renunciar. Porque a cambio de una comodidad, hemos ganado una dependencia.

Hoy en día, por poner otro ejemplo, las consolas y los juegos de ordenador han llegado a un realismo y un grado de jugabilidad con el que nunca habríamos soñado mientras los fantasmitas del Pacman nos perseguían por esos pasillos negros llenos de puntitos y cerezas. ¿Qué problema hay en ello? Que podemos terminar enganchados a una única forma de entretenimiento, y eso empobrece.

Hoy no tenemos robots (todavía), pero sí muchos aparatos y mejoras que hacen que lo que antiguamente costaba horrores, ahora sea algo cómodo. Que los electrodomésticos te liberen tiempo haciendo las cosas más fáciles solo tiene sentido si luego damos sentido a ese tiempo que hemos ganado. Y una gran Verdad de la Vida es que solo aportan satisfacción auténtica las cosas que conseguimos con esfuerzo y sacrificio. Nada es gratis, y es problema nuestro ver la letra pequeña de todo lo que busquemos en esta vida. Entonces, solo entonces, podremos elegir con criterio si pagar el precio o renunciar a esa ventaja (grande o pequeña) que nos ofrecen.






viernes, 3 de marzo de 2017

¡Vaya palabro!



Anisotropía: este palabro se utiliza para definir cuando una determinada propiedad no es igual según en qué dirección la estemos aplicando. Que nadie se alarme: lo verás mejor con un ejemplo. Piensa en una lámina de mica. Si no sabes cómo es este mineral, aquí va una foto:



Si intentas romper un mineral como este, por ejemplo, dándole un golpe, lo que conseguirás son láminas más pequeñitas. Eso es porque a la mica le resulta más fácil fracturarse en planos paralelos que en una dirección perpendicular, debido a la forma en que están colocadas los átomos de la red cristalina. De la misma forma, no todos los minerales se rayan con la misma dificultad en todas las direcciones, y algunos presentan reflejos cuando se observan con un determinado ángulo.

¿Aún no lo ves claro? Piensa en una tableta de chocolate ¿es igual de fácil de romper por cualquier dirección que lo intentes? Seguramente te será más fácil si aprovechas las líneas que separan las onzas. Y también romperás más fácil una baldosa (¡no lo hagas con las de casa!) si le das un martillazo en la parte plana que en el canto.

Por cierto, lo contrario a la anisotropía es la isotropía, cuando da igual en qué dirección midas o apliques un efecto.

jueves, 23 de febrero de 2017

¿Nos mudamos?




Ayer se anunció el descubrimiento de nada menos que siete exoplanetas (se llaman así los que están fuera de nuestro Sistema Solar). La buena noticia (por si fuera poco lo anterior) es que todos tienen un tamaño similar al de la Tierra, y tres de ellos, encima, están a la distancia justa de su estrella para que las temperaturas sean soportables y haya posibilidad de agua líquida ¡con un poco de suerte hasta quizás haya vida en alguno de ellos! (no necesariamente tienen por qué ser marcianitos verdes o alienígenas con naves espaciales, no nos precipitemos). Lo que hace realmente asombrosa la noticia es que están bastante cerca: tan solo cuarenta años luz. Vale, cuarenta años viajando a la velocidad de la luz es bastante para nosotros, pero ¿quién sabe lo que seremos capaces de hacer de aquí a cien o doscientos años? A lo mejor podríamos ir haciendo las maletas, y empezar a vivir alrededor de otro sol distinto al nuestro...


domingo, 22 de enero de 2017

viernes, 20 de enero de 2017

El laboratorio de Watson

Construye tu propio electroscopio


¿Sabes lo que es un electroscopio? Es un aparato muy sencillo que sirve para detectar si un objeto está cargado con electricidad estática (la que se produce cuando frotas tu boli con tu jersey de lana, por ejemplo). Aunque hay electroscopios avanzados, es muy fácil fabricarse uno casero, y los materiales son de lo más corriente en una casa.


Materiales


- Un bote con tapa de material aislante (tanto el recipiente como la tapa)
- Un alambre de metal (o, como lo hemos hecho nosotros, con un clip estirado)
- Un poco de papel de aluminio
 

Cómo se hace

Hacemos un pequeño agujero en la tapa del recipiente, lo justo para que entre nuestro alambre o clip, doblando en forma de gancho el extremo que quedará dentro del bote y dejándolo a una altura suficiente como para que al final nada toque las paredes del bote. Nosotros hemos puesto un poco de masilla para sujetar mejor el alambre a la tapa.


Luego cortamos una tira pequeña de papel de aluminio y la colgamos del gancho doblándola en forma de "V" invertida. En el extremo del alambre que queda por fuera colocamos una bolita de papel de aluminio. ¡Y ya está!
 

Qué sucede

Cuando cargamos algo con electricidad estática, el objeto acumula electrones que no son suyos en la superficie. Cuando acerquemos el objeto cargado a la bolita de aluminio de nuestro electroscopio, los electrones prestados saltan al aluminio (que es conductor), pasa al alambre (que también es conductor) y viajan hasta la tira de papel de aluminio de dentro. Y aquí es donde ocurren las cosas interesantes: como los dos lados de la tira se cargan con electrones (carga negativa) y están colocados uno muy cerca del otro, las cargas iguales se repelen, y veremos cómo los dos lados de la tira se mueven un poco intentando separarse. Cuanta más fuerte sea la carga, más se separarán las láminas. Los electroscopios especializados, de laboratorio, tienen escalas graduadas para medir la carga exacta, pero ya con nuestro espectroscopio casero podremos impresionar al personal cuando vean la lámina de papel de aluminio moverse por sí sola.